viernes, 27 de septiembre de 2013

LAS DESVENTURAS DE JIMENEZ Y GUTIERREZ PARTE I

Gutierrez POV

Ser profesionales en el mundo de la publicidad no era nada fácil para mí ni para mi amiga Flor, las largas horas adentro de la oficina habían resignado nuestra vida personal. Si bien vivíamos de evento en evento acompañadas por bellísimos modelos y muy sexies actores no encontrábamos aún la horma de nuestro zapato. Muchas veces terminábamos contratando los servicios de acompañantes masculinos que nos hacían lucir muy bien pero eran sólo eso, adornos que nos hacían ver bien. Hace algunos meses contrataron un nuevo secretario para mí, el señor Jiménez; no sé quién lo contrató para su cargo pero definitivamente estaba al tanto de mis gustos en hombres. Era alto, más bien al lado mío era altísimo, su metro casi noventa de altura, sus músculos torneados que se marcaban por debajo de los trajes a medida que le obligaba a usar, sus ojos verdes penetrantes, todo su conjunto hacía que me sintiera pequeña cada vez que hablábamos parados. Desde que Jiménez había empezado a trabajar para mí, mi objetivo era volverlo loco de calentura por mí; no quería avanzar yo esta vez. Mi estrategia era vestirme lo más provocadora posible, sin perder la autoridad que tenia como directora de la agencia, hoy me había decidido por unos estilettos negros de taco bien alto (apenas podía caminar), una minifalda negra con pequeñas rayitas grises, medias negras opacas con portaligas (que no se veían obviamente) y una camisa blanca con bastante escote, como estábamos por reunirnos con la gente de Victoria Secret’s estaba abusando de los regalos que me habían mandado y ese corpiño en especial hacía que mis pechos se vieran realmente grandes y turgentes. Cada mañana contoneaba mis caderas delante de Jiménez, aunque siempre iba hablando por el celular me daba cuenta de que me miraba.

  -Buenos días Jimenez
   -buenos días señora

Él siempre tan correcto…..diablos nunca se iba a dar por vencido y suplicarme que le arranque su ropa y lo posea en mi oficina!?
  - en cinco minutos quiero un capuchino en mi oficina, sin canela por favor y con bastante espuma- mientras le tiraba la cartera y el tapadito en su escritorio.
De alguna manera tenía que llamar su atención.

Jiménez POV

Estos meses habían sido una tortura para mi mente y para mi cuerpo, desde que había respondido al pedido de secretario para el jefe de una agencia de publicidad, lo que no me habían avisado que el jefe era en realidad una hembra infernal que me movía el piso cada vez que pasaba por delante mío. Hoy precisamente se había vestido tan provocadora, he llegado a pensar que lo hace a propósito para enloquecerme. Debe pretender que vaya como perrito faldero a su oficina a pedirle que me saque la calentura que tengo acumulada. Cuando la vi entrar con esa minifalda mi erección fue instantánea, agradecí tanto haber tenido encargado el capuchino….eso me daba como dos minutos para ir al baño a descargarme antes de seguir con mi día, definitivamente no podía entrar a la oficina de mi sexy jefa con una erección prominente y delatadora. Cuando finalmente entró a su oficina corrí hacia mi baño privado, debo admitir que trabajar para la jefa era beneficioso; nadie se enteraría de mis descargas matutinas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario